Estornudo, ergo sum: La Naturaleza contra mí
Soy alérgico: alérgico al polen. Sí, lo sé, la imagen que se da de nosotros, los alérgicos, en las películas de Hollywood, es la de unos seres fascinantes y complejos, valientes, motivados, arrebatadoramente excitantes, sensibles... Sí, en ésas películas siempre salvamos al mundo de su destrucción total. Sí, también nos llevamos a la chica - en caso de que se trate de una comedia, siempre acabamos estornudando cómicamente sobre ella-. Y, sí, nuestro magnetismo inherente nos reporta la admiración del resto de los patéticos no-alérgicos, que se afanan por llegar a nuestro lado con ridículos polvos pica-pica y demás porquerías. Pero, la Realidad, amigos robots, no es ésa. Más bien al contrario: no salvamos al mundo de su destrucción total - ni lo intentamos, bastante tenemos con conseguir pañuelos y antihistamínicos-, no nos llevamos a la chica - oh, claro-, y, por supuesto, no existe tal magnetismo. ¿Se me ha comprendido? - Dioniso contra la Polinización...
Un último consejo, amigo robot, si te reencarnas no elijas Planta [casilla c], elige Tostadora [casilla b]. Por el bien de todos. |