Otra vez, pero distinto
Invéntame de nuevo
ahora que ya no existo.
No te repitas, te digo
no me abandones a lo mismo.
Invéntame de nuevo, te pido,
y ahora que ya no existo
hazme de madera o fuego,
Clitemnestra o Egisto
transfórmame en un simple suevo
o en el anciano más listo,
sustituye mi cabeza y cuerpo
por un casco de fenicio
y mis piernas por cimbales
y mi nuez por obeliscos.
Ahora que ya no existo
hazme de nuevo, te digo,
y cuando llegue por fin la hora
de volver al largo camino
hazme otra vez de nuevo
pero que sea distinto. |