- I have collected a glass full of sea water in Brighton and carefully carried it back home on the train in a tube without a lid trying not to spill it then placed it at the side of my bed until it evaporated.
- I have compiled a definitive list of every single Formula 1 driver who has ever raced in a world championship race.
- I have compiled all the song lyrics from every Beatles song in order of release on a single A2 sheet, there are over 24,000 words, I can start reading from anywhere on the sheet and recognise the song.
- I have a small clear plastic box where I am collecting every single nail clipping from my fingers and toels, I have been collecting for over one and a half years.
- I have given my very first grey hair to my mum for Christmas.
- I have placed every single photographic print of my girlfriend Flávia loose in an A1 box frame, this can be shaken to bring different pictures to view at the front of the pile.
lunes 18 de junio - 26 (+)
[541] Dios pudo inventar la física, pero tuvo que aceptar la matemática.
[542] Si Dios, que es eterno, creó el mundo, entonces ¿en qué se ocupó durante la primera semieternidad?
[543] La afirmación “Dios no es necesario para explicar la realidad” no es una conclusión de la ciencia, sino una de sus hipótesis de trabajo.
[544] La frecuente atribución humana de una catástrofe natural a un castigo divino es un indicio (otro) de que Dios está hecho a la imagen y semejanza del ser humano.
[545] Dios no puede ser a la vez bueno y omnipotente.
[546] Es inútil rogar a dios ya que Él es uno de los pocos conceptos que, por definición, no cambia.
[547] El pez amazónico Brachyplatystoma filamentosum, asadoahumado y salpimentado con alcaparras (filhote grellado), es una de las pruebas más serias en favor de la existencia de Dios.
[548] La religión es un placebo existencial.
[549] La ciencia no sirve para demostrar la existencia o la inexistencia de Dios, aunque, desafortunadamente, nadie de los que ha atacado la ciencia en nombre de una iglesia parece estar convencido del todo.
[550] La pregunta es de un estirado teólogo: «Con toda su ciencia ¿ha llegado usted a alguna conclusión sobre la existencia de Dios?», y la respuesta es de J. B. S. Haldane, el legendario naturalista especialista en escarabajos: «No, pero sí le puedo decir que, si existe, tiene una afición desmedida por los escarabajos».
En el principio no había nada. Y esa nada no estaba ni vacía ni era indefinida: se bastaba sola a sí misma. Y Dios vio que aquello era bueno. Por nada del mundo se le habría ocurrido crear algo. La nada era más que suficiente: lo colmaba.
Dios tenía los ojos perpetuamente abiertos y fijos. Si hubieran estado cerrados, nada habría cambiado. No había nada que ver y Dios nada miraba. Se sentía repleto y compacto como un huevo duro, cuya redondez e inmovilidad también poseía.
Dios era la satisfacción absoluta. Nada deseaba, nada esperaba, nada percibía, nada rechazaba y por nada se interesaba. La vida era plenitud hasta tal puntoque ni siquiera era vida. Dios no vivía, existía.
Para él, su existencia no había tenido un principio perceptible. Algunos grandes libros comienzan con unas primeras frases tan poco llamativas que uno las olvida inmediatamente y tiene la impresión de vivir instalado en esa lectura desde el principio de los tiempos. De igual modo, resultaba imposible señalar el momento en el que Dios había empezado a existir. Era como si siempre hubiese existido.
Dios carecía de lenguaje y, por consiguiente, también de pensamiento. Era todo saciedad y eternidad, Y ese todo demostraba hasta qué punto Dios era Dios. Y esa evidencia carecía de importancia, ya que a Dios le traía sin cuidado ser Dios.
Los ojos de los seres vivos poseen la más sorprendente de las virtudes: la mirada. No existe nada tan singular. De las orejas de las criaturas no decimos que poseen “escuchada”, ni de sus narices que poseen una “olida o una “aspirada”.
¿Qué es la mirada? Ninguna palabra puede aproximarse a su extraña esencia, Y, sin embargo, la mirada existe. Incluso podría decirse que pocas realidades existen hasta tal punto.
¿Cual es la diferencia entre los ojos que poseen una mirada y los ojos que no la poseen? Esta diferencia tiene un nombre: la vida. La vida comienza donde empieza la mirada.
Dios carecía de mirada.
Las únicas actividades de Dios eran la deglución, la digestión y, como consecuencia directa, la excreción. Esas actividades vegetativas pasaban por el cuerpo de Dios sin que él se diera cuenta. Los alimentos, siempre los mismos, no resultaban lo suficientemente estimulantes para que él los percibiera. Algo parecido ocurría con la bebida. Dios abría todos los orificios necesarios para que los alimentos y líquidos lo atravesaran.
Ésta era la razón por la cual llegados a este punto de su desarrollo, llamaremos a Dios el tubo.
Existe una metafísica de los tubos. Sobre los tubos, Slawomir Mrozek ha escrito palabras que uno no sabe si son abrumadoras en su profundidad o extraordinariamente desternillantes. Quizás sean ambas cosas a la vez: los tubos son una singular mezcla de plenitud y vacío, de materia hueca, una membrana de existencia que protege un haz de inexistencia. La manguera es la versión flexible del tubo: su blandura no la convierte por ello en algo menos enigmático.
Dios poseía la flexibilidad de la manguera, pero seguía siendo rígido e inerte, confirmando así su naturaleza de tubo. Conocía la serenidad absoluta del cilindro. Filtraba el universo y nada retenía.
Una primera variación se refiere a algunos juegos en los cuales, cuando es nuestro turno, podemos modificar las reglas. Consideremos el ajedrez: evidentemente, las reglas son siempre las mismas, lo único que cambia con cada movimiento es la situación del tablero. Ahora bien, inventemos una variación consistente en que, cuando nos toca jugar, hagamos un movimiento o, en lugar de ello, modifiquemos las reglas. ¿Cómo hacerlo, empero? ¿Con total libertad? ¿Lo convertimos en un juego de damas? Por cierto, semejante anarquía carecería de propósito; debemos establecer algunas restricciones: por ejemplo, una versión podría permitir que se redefina el movimiento del caballo. En vez de ser 1-y-luego-2, podría ser m-y-luego-n, donde m y n sean números naturales arbitrarios; llegado nuestro turno, podríamos cambiar tanto a m como a n por más o menos 1, de modo que el movimiento podría ir desde 1-2 a 1-3 a 0-3 a 0-4 a 0-5 a 1-5 a 2-5… También sería posible contar con reglas que redefinan los movimientos del alfil, y de todas las piezas restantes. Además, se podrían agregar escaques, o reducir los existentes…
Tenemos ahora dos estratos de reglas: las que indican cómo mover piezas y las que indican cómo modificar las reglas. Tenemos entonces reglas y metarreglas. El paso que sigue es obvio: introducir metametarreglas gracias a las cuales podamos cambiar las metarreglas. Lo que no es tan obvio es cómo conseguir esto. La razón por la que es sencillo formular reglas relativas al movimiento de las piezas consiste en que éstas se desplazan en un espacio formalizado: el tablero. Si podemos idear una notación formal simple para expresar reglas y metarreglas, manipularlas será como manipular formalmente cadenas o, inclusive, como manipular piezas de ajedrez. Para llevar las cosas a su extremo lógico: incluso, sería posible expresar las reglas y las metarreglas como posiciones, en tableros auxiliares. Luego, una determinada posición del tablero podría ser interpretada como una partida, o como un conjunto de reglas, o como un conjunto de metarreglas, etc., según el criterio que nos interese aplicar en cada oportunidad. Por supuesto, deberá existir acuerdo entre los jugadores en cuanto a las convenciones que rijan la interpretación de la notación.
Podemos contar, pues, con un gran número de tableros adyacentes: uno para la partida, otro para las reglas, otro para las metarreglas, otro para las metametarreglas, y así siguiendo hasta donde se desee. El jugador a quien toca el turno puede hacer un movimiento en cualquiera de los tableros, excepto en el de máximo nivel, siguiendo las reglas que correspondan (se aplican las de tablero ubicado inmediatamente a continuación en la jerarquía). Indudablemente, los jugadores pueden llegar a sentirse por completo desorientados ante el hecho de que casi todo -¡pero no todo!- puede modificarse. Por definición, el tablero de nivel superior no puede ser alterado: es inviolable. Hay otras cosas inviolables: las convenciones en virtud de las cuales son interpretados los tableros, el acuerdo de jugar por turnos, el de que cada jugador puede modificar un tablero por turno… pueden encontrase más si se examina detenidamente la idea.
Y es posible ir mucho más adelante, desplazando los pilares que permiten establecer la orientación. Un paso por vez… comenzamos por yuxtaponer toda la hilera de tableros en uno solo. ¿Cómo proceder luego? Habrá dos formas de interpretar el tablero: (1) como conjunto de piezas sujetas a movimiento; (2) como reglas que gobiernan el movimiento de las piezas. Ahora bien, cuando nos toca el turno, movemos piezas, ¡y forzosamente, modificamos las reglas! De tal modo, las reglas se transforman a sí mismas constantemente: esto impresiona como un reflejo de la Tipogenética, y de la misma genética real. La distinción entre partida, reglas, metarreglas, metametarreglas, se ha perdido. Lo que una vez fue una esmerada disposición jerárquica se ha convertido en un Bucle Extraño o Jerarquía Enredada. Los movimientos cambian las reglas, las reglas determinan los movimientos… giro tras giro en torno al mismo punto… Aún hay diferentes niveles, pero la distinción entre “más bajo” y “más alto” se ha borrado.
Je me souviens de Jean-Claude Brialy dans un film d’Agnès Varda, Histoire d’eau, disant : “plus je pédale et moins j’avance”.
Considérese lo que un doctor del siglo diecinueve afirmó que debería ser una escritura precisa, según las reglas básicas y aceptadas de la pronunciación inglesa: Ghoughphtheightteeau. ¿Qué significa esto? Potato. Gh se dice p, como en las últimas letras de hiccough: ough se pronuncia o, al igual que en dough; phth debe decirse t, como en phthisis; eigh es ei, como en neighbor; tte se dice t, como en gazette; finalmente, eau se pronuncia o, al igual que en beau.
“Robert Shields records everything he eats. He records his blood pressure and pulse at various times during the day, the temperature outside and in, every conversation he has, every piece of junk mail he receives. He sleeps no more than two hours at a time so that he can record his dreams.”
Más sobre Robert Shields en esta entrada de The Proceedings of the Athanasius Kircher Society.
La primera canción de la lista, con 118 palabras, es: “I will not deny, though my memory is uncertain and indistinct, that this witness of yours may have seen us together as he says, on the Gainesville pike walking towards Big Cyprus Swamp, at half past eleven on that awful night. That we bore electric lanterns, spades, and a curious coil of wire with attached instruments, I will even affirm. For these things all played a part in the single hideous scene which remains burned into my shaken recollection. But of what followed, and of the reason I was found alone and dazed on the edge of the swamp next morning I must insist that I know nothing save what I have told you over and over again.”… uf, de Matmos y Sagan.
El enorme título procede del primer párrafo de The Statement of Randolph Carter, de H. P. Lovecraft.
Wordie lets you make lists of words — practical lists, words you love, words you hate, whatever — and see who else has listed the same words.
Pjorge enlaza un divertidísimo sketch de los Monty Python. Aquí puede leerse la transcripción.
Doug LeMoine: “In 1978, Philip K Dick published an essay called “How to Build a Universe That Doesn’t Fall Apart Two Days Later.” The title sort of says it all; it’s about how to envision the world of a story in a way that lasts. He cuts right to chase, too, confronting the hard question that most writing how-to’s like to gloss over: What is worth writing about? Where to start? How to make a statement that doesn’t age badly?”
El proceso creativo de Dorothy Parker, Ben Jonson y Tolstoy, según Tom Gauld. Encontrado en la biblioteca de La Petite Claudine.
El estilo de François Nemeta recuerda al bueno de Gondry (no en vano, colaboró con el en muchos de sus videoclips)… pero les apuesto mi caballo a que está cansado de que se lo digan.
Aquí les dejo un par de buenos videoclips para su disfrute:
- - Elista - Dès le départ, dès le début
- - La Falaise - Un homme et une femme project
Production Music from Ren & Stimpy. (¡Gracias, señor Delahoyde!)
Jack Kerouac at Steve Allen Show, 1959 (From the LEVI Archives)
Chris Ware ilustra cuatro portadas para The New Yorker y una tira cómica para su web con motivo del Día de Acción de Gracias.
“Experimental Image World (7 Volume Collection): Poet, playright, theatre director, filmmaker, essayist, agitator and lover of all things anarchistic, chaotic, and truthful, TERAYAMA SHUJI (1936-1983) is one of Japan’s most revered and respected artists. In the heady and extremist Japanese art scene of the late ’70s, Terayama created a number of unforgettable and highly controversial films.”
“The walls in the washroom at our studio are all chalkboards. It was Susan’s idea and after she spent a weekend painting them up, not much happened. An occasional drawing or joke was added, a visiting courier might leave a crude message or one of Jim’s kids would draw a puppy or write something unintelligible. Lately, however, we’ve taken to using that forum for a series of wordplay games and the current one is pretty fun. The idea is to mash up the name of a book with the name of a band.“