ayer - ¡Feliz cumpleaños, Arnauti! (+)

Archive for November, 2006

Wordie: like Flickr, but without the photos

Thursday, November 30th, 2006

Wordie lets you make lists of words — practical lists, words you love, words you hate, whatever — and see who else has listed the same words.

Philosophy World Cup: Greece vs. Germany

Wednesday, November 29th, 2006

Pjorge enlaza un divertidísimo sketch de los Monty Python. Aquí puede leerse la transcripción.

How to Build a Universe That Doesn’t Fall Apart Two Days Later

Wednesday, November 29th, 2006

Doug LeMoine: “In 1978, Philip K Dick published an essay called “How to Build a Universe That Doesn’t Fall Apart Two Days Later.” The title sort of says it all; it’s about how to envision the world of a story in a way that lasts. He cuts right to chase, too, confronting the hard question that most writing how-to’s like to gloss over: What is worth writing about? Where to start? How to make a statement that doesn’t age badly?”

Indecisión

Tuesday, November 28th, 2006

Writers at Work

Tuesday, November 28th, 2006

El proceso creativo de Dorothy Parker, Ben Jonson y Tolstoy, según Tom Gauld. Encontrado en la biblioteca de La Petite Claudine.

Metafísica de los tubos

Tuesday, November 28th, 2006

En el principio no había nada. Y esa nada no estaba ni vacía ni era indefinida: se bastaba sola a sí misma. Y Dios vio que aquello era bueno. Por nada del mundo se le habría ocurrido crear algo. La nada era más que suficiente: lo colmaba.

Dios tenía los ojos perpetuamente abiertos y fijos. Si hubieran estado cerrados, nada habría cambiado. No había nada que ver y Dios nada miraba. Se sentía repleto y compacto como un huevo duro, cuya redondez e inmovilidad también poseía.

Dios era la satisfacción absoluta. Nada deseaba, nada esperaba, nada percibía, nada rechazaba y por nada se interesaba. La vida era plenitud hasta tal puntoque ni siquiera era vida. Dios no vivía, existía.

Para él, su existencia no había tenido un principio perceptible. Algunos grandes libros comienzan con unas primeras frases tan poco llamativas que uno las olvida inmediatamente y tiene la impresión de vivir instalado en esa lectura desde el principio de los tiempos. De igual modo, resultaba imposible señalar el momento en el que Dios había empezado a existir. Era como si siempre hubiese existido.

Dios carecía de lenguaje y, por consiguiente, también de pensamiento. Era todo saciedad y eternidad, Y ese todo demostraba hasta qué punto Dios era Dios. Y esa evidencia carecía de importancia, ya que a Dios le traía sin cuidado ser Dios.

Los ojos de los seres vivos poseen la más sorprendente de las virtudes: la mirada. No existe nada tan singular. De las orejas de las criaturas no decimos que poseen “escuchada”, ni de sus narices que poseen una “olida o una “aspirada”.

¿Qué es la mirada? Ninguna palabra puede aproximarse a su extraña esencia, Y, sin embargo, la mirada existe. Incluso podría decirse que pocas realidades existen hasta tal punto.

¿Cual es la diferencia entre los ojos que poseen una mirada y los ojos que no la poseen? Esta diferencia tiene un nombre: la vida. La vida comienza donde empieza la mirada.

Dios carecía de mirada.

Las únicas actividades de Dios eran la deglución, la digestión y, como consecuencia directa, la excreción. Esas actividades vegetativas pasaban por el cuerpo de Dios sin que él se diera cuenta. Los alimentos, siempre los mismos, no resultaban lo suficientemente estimulantes para que él los percibiera. Algo parecido ocurría con la bebida. Dios abría todos los orificios necesarios para que los alimentos y líquidos lo atravesaran.

Ésta era la razón por la cual llegados a este punto de su desarrollo, llamaremos a Dios el tubo.

Existe una metafísica de los tubos. Sobre los tubos, Slawomir Mrozek ha escrito palabras que uno no sabe si son abrumadoras en su profundidad o extraordinariamente desternillantes. Quizás sean ambas cosas a la vez: los tubos son una singular mezcla de plenitud y vacío, de materia hueca, una membrana de existencia que protege un haz de inexistencia. La manguera es la versión flexible del tubo: su blandura no la convierte por ello en algo menos enigmático.

Dios poseía la flexibilidad de la manguera, pero seguía siendo rígido e inerte, confirmando así su naturaleza de tubo. Conocía la serenidad absoluta del cilindro. Filtraba el universo y nada retenía.

Metafísica de los tubos, Amélie Nothomb

François Nemeta

Monday, November 27th, 2006

El estilo de François Nemeta recuerda al bueno de Gondry (no en vano, colaboró con el en muchos de sus videoclips)… pero les apuesto mi caballo a que está cansado de que se lo digan.

Aquí les dejo un par de buenos videoclips para su disfrute:

Covers

Saturday, November 25th, 2006

Covers is dedicated to the appreciation of book cover design.

Un juego automodificante

Saturday, November 25th, 2006

Una primera variación se refiere a algunos juegos en los cuales, cuando es nuestro turno, podemos modificar las reglas. Consideremos el ajedrez: evidentemente, las reglas son siempre las mismas, lo único que cambia con cada movimiento es la situación del tablero. Ahora bien, inventemos una variación consistente en que, cuando nos toca jugar, hagamos un movimiento o, en lugar de ello, modifiquemos las reglas. ¿Cómo hacerlo, empero? ¿Con total libertad? ¿Lo convertimos en un juego de damas? Por cierto, semejante anarquía carecería de propósito; debemos establecer algunas restricciones: por ejemplo, una versión podría permitir que se redefina el movimiento del caballo. En vez de ser 1-y-luego-2, podría ser m-y-luego-n, donde m y n sean números naturales arbitrarios; llegado nuestro turno, podríamos cambiar tanto a m como a n por más o menos 1, de modo que el movimiento podría ir desde 1-2 a 1-3 a 0-3 a 0-4 a 0-5 a 1-5 a 2-5… También sería posible contar con reglas que redefinan los movimientos del alfil, y de todas las piezas restantes. Además, se podrían agregar escaques, o reducir los existentes…

Tenemos ahora dos estratos de reglas: las que indican cómo mover piezas y las que indican cómo modificar las reglas. Tenemos entonces reglas y metarreglas. El paso que sigue es obvio: introducir metametarreglas gracias a las cuales podamos cambiar las metarreglas. Lo que no es tan obvio es cómo conseguir esto. La razón por la que es sencillo formular reglas relativas al movimiento de las piezas consiste en que éstas se desplazan en un espacio formalizado: el tablero. Si podemos idear una notación formal simple para expresar reglas y metarreglas, manipularlas será como manipular formalmente cadenas o, inclusive, como manipular piezas de ajedrez. Para llevar las cosas a su extremo lógico: incluso, sería posible expresar las reglas y las metarreglas como posiciones, en tableros auxiliares. Luego, una determinada posición del tablero podría ser interpretada como una partida, o como un conjunto de reglas, o como un conjunto de metarreglas, etc., según el criterio que nos interese aplicar en cada oportunidad. Por supuesto, deberá existir acuerdo entre los jugadores en cuanto a las convenciones que rijan la interpretación de la notación.

Podemos contar, pues, con un gran número de tableros adyacentes: uno para la partida, otro para las reglas, otro para las metarreglas, otro para las metametarreglas, y así siguiendo hasta donde se desee. El jugador a quien toca el turno puede hacer un movimiento en cualquiera de los tableros, excepto en el de máximo nivel, siguiendo las reglas que correspondan (se aplican las de tablero ubicado inmediatamente a continuación en la jerarquía). Indudablemente, los jugadores pueden llegar a sentirse por completo desorientados ante el hecho de que casi todo -¡pero no todo!- puede modificarse. Por definición, el tablero de nivel superior no puede ser alterado: es inviolable. Hay otras cosas inviolables: las convenciones en virtud de las cuales son interpretados los tableros, el acuerdo de jugar por turnos, el de que cada jugador puede modificar un tablero por turno… pueden encontrase más si se examina detenidamente la idea.

Y es posible ir mucho más adelante, desplazando los pilares que permiten establecer la orientación. Un paso por vez… comenzamos por yuxtaponer toda la hilera de tableros en uno solo. ¿Cómo proceder luego? Habrá dos formas de interpretar el tablero: (1) como conjunto de piezas sujetas a movimiento; (2) como reglas que gobiernan el movimiento de las piezas. Ahora bien, cuando nos toca el turno, movemos piezas, ¡y forzosamente, modificamos las reglas! De tal modo, las reglas se transforman a sí mismas constantemente: esto impresiona como un reflejo de la Tipogenética, y de la misma genética real. La distinción entre partida, reglas, metarreglas, metametarreglas, se ha perdido. Lo que una vez fue una esmerada disposición jerárquica se ha convertido en un Bucle Extraño o Jerarquía Enredada. Los movimientos cambian las reglas, las reglas determinan los movimientos… giro tras giro en torno al mismo punto… Aún hay diferentes niveles, pero la distinción entre “más bajo” y “más alto” se ha borrado.

Gödel, Escher, Bach: un Eterno y Grácil Bucle, Douglas R. Hofstadter

335

Thursday, November 23rd, 2006

Je me souviens de Jean-Claude Brialy dans un film d’Agnès Varda, Histoire d’eau, disant : “plus je pédale et moins j’avance”.

Je me souviens, Georges Perec

Wordie: like Flickr, but without the photos

November 30th, 2006

Wordie lets you make lists of words — practical lists, words you love, words you hate, whatever — and see who else has listed the same words.

Philosophy World Cup: Greece vs. Germany

November 29th, 2006

Pjorge enlaza un divertidísimo sketch de los Monty Python. Aquí puede leerse la transcripción.

How to Build a Universe That Doesn’t Fall Apart Two Days Later

November 29th, 2006

Doug LeMoine: “In 1978, Philip K Dick published an essay called “How to Build a Universe That Doesn’t Fall Apart Two Days Later.” The title sort of says it all; it’s about how to envision the world of a story in a way that lasts. He cuts right to chase, too, confronting the hard question that most writing how-to’s like to gloss over: What is worth writing about? Where to start? How to make a statement that doesn’t age badly?”

Writers at Work

November 28th, 2006

El proceso creativo de Dorothy Parker, Ben Jonson y Tolstoy, según Tom Gauld. Encontrado en la biblioteca de La Petite Claudine.

François Nemeta

November 27th, 2006

El estilo de François Nemeta recuerda al bueno de Gondry (no en vano, colaboró con el en muchos de sus videoclips)… pero les apuesto mi caballo a que está cansado de que se lo digan.

Aquí les dejo un par de buenos videoclips para su disfrute:

Covers

November 25th, 2006

Covers is dedicated to the appreciation of book cover design.